Ayurveda y la Piel (I)

JOVEN A CUALQUIER EDAD

Varias veces hemos mencionado desde este blog el significado de la palabra Rasayana, y porque la hemos elegido como marca original de nuestro Programa de Bienestar.

Rasayana, la ciencia ayurvédica que se ocupa de la longevidad y del rejuvenecimiento, tiene que ver con los tratamientos de desintoxicación física y psíquica y también, con los cuidados necesarios para alcanzar la “Belleza secreta”, esbozada desde adentro y observada desde afuera.

En principio, debemos comprender que para el Ayurveda la vejez y la juventud no tienen que ver exclusivamente con el estado físico, sino que son un estado de la mente. El sentido estético es espiritual, porque la belleza es esencialmente un estado de calma y paz interior.

Sin embargo, como “el cuerpo es el templo del espíritu” debemos cuidarlo adecuadamente, especialmente la piel, un órgano al que el Ayurveda le presta especial atención.

La tradición Ayurveda proporciona gran variedad de métodos, consejos y tratamientos que encuentran en la propia Naturaleza, especialmente en las rasayanas (plantas curativas), las sustancias apropiadas para lograr la protección, salud y esplendor que nuestra piel necesita.

Asimismo, el Ayurveda enseña gran variedad de masajes que se ocupan de cada una de las áreas del rostro y del cuerpo.

Para seguir avanzando en este conocimiento, estaremos compartiendo a continuación algunas notas que ayudarán a lograr una piel naturalmente sana y joven a cualquier edad.

LA PIEL: UN ÓRGANO VIVO

Comenzaremos haciendo un breve análisis sobre la estructura de la piel y sus funciones, puesto que así resultará más fácil comprender las diferentes alteraciones que se producen con el paso de los años y con las agresiones externas.

La palabra piel en el Ayurveda se llama “Twak”, deriva del termino samvarana: cubierta. Sushruta (1500 a.C – 500 d.C) definió de la siguiente manera: La piel es el órgano del sentido del tacto, situado en todo el cuerpo. Este autor y destacado cirujano dividió a la piel en seis capas o estratos.

La piel cubre un área de 1,80 m2 en el adulto medio y por lo general posee un espesor aproximado de 0,31 cm., aunque como sabemos es mucho mas delgada en algunos puntos corporales como en los parpados, y más gruesa en las zonas donde necesita mayor protección, como las palmas de las manos o las plantas de los pies.

La piel está compuesta de una estructura de fibras elásticas, bien provista de glándulas, vasos sanguíneos y nervios. En ella distinguimos tres capas muy bien diferenciadas: la epidermis o capa externa, la dermis y la grasa subcutánea o dermis profunda. Cada una de ellas, a su vez, está subdividida en estratos adicionales.

La piel se desarrolla muy tempranamente en el feto embrionario. Formaciones secundarias tales como la piel, glándulas sudoríparas, uñas de las manos y glándulas sebáceas, toman formas reconocibles ya al tercer mes de gestación.

LA IMPORTANCIA DEL MEDIO AMBIENTE

La piel también absorbe y respira. Si bien, la respiración cutánea es una función muy limitada, existe un intercambio de oxigeno a través de la piel, que debe ser considerado como un complemento de la actividad pulmonar. Es importante tener en cuenta este aspecto del funcionamiento cutáneo, para advertir cual es el mejor ambiente posible para el buen estado de salud y del aspecto externo de la piel.

La piel establece un intercambio de respiración celular con el exterior, absorbiendo el oxígeno que necesita. Pero como nuestro medio ambiente, generalmente, no es todo lo puro que la piel requiere, los intercambios celulares no la oxigenan adecuadamente. En muchas ocasiones la asfixian debido a los gases que despiden los coches, los humos de algunas fabricas y el humo del tabaco que se acumula en los espacios cerrados.

Otro de los aspectos que inciden negativamente en el intercambio celular son los radiadores, calefactores y aires acondicionados, que normalmente enrancian el aire y no permiten que la piel absorba el oxigeno del exterior.

Los ejercicios respiratorios al aire libre, el masaje y las limpiezas de cutis periódicas favorecen el intercambio celular oxigenándolo.

Continuaremos desarrollando la temática “Ayurveda y la Piel” en las siguientes notas del Blog.

Namasté,

Acerca de Graciela Schnöller

Graciela Schnöller se inició en la antigua tradición ayurvédica de la mano de Deepak Chopra en 1997. Completó sus estudios de Ayurvedic Lifestyle Counselor en el American Institute of Vedic Studies, dirigido por David Frawley, en New Mexico, EUA. Es egresada de la Tecnicatura Superior en Técnicas de Dinámica Mental, con especialización en Psicología Transpersonal. Obtuvo la certificación de Kriyaban member en el Centro Yogananda de Yoga Vedanta. Es autora del libro “Vivir es ser Feliz, Pilares Ayurvédicos para el Bienestar". Atiende en forma privada consultas y tratamientos. Coordina los cursos y talleres del método RAW.
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